lunes, 30 de septiembre de 2013

Investigación acción pedagógica, un artículo.


¿DE CÓMO SE INVESTIGA EN PEDAGOGÍA?

UN SUSTRATO  DEL

 “TRATADO DE PEDAGOGÍA EXISTENCIAL”[1]

Manuel Camilo Morales Rojas.
 


 

RESUMEN:

Se trata de mostrar una propuesta de investigación acción educativa que implica tres componentes de desarrollo humano en el proceso formativo: el desarrollo del componente estético, el desarrollo del componente ambiental y el desarrollo de la conciencia social. Para determinar las directrices metodológicas de una investigación pedagógica partimos de la propuesta de un proyecto comunitario denominado “Proyecto Lagartija” que pretende unas prácticas docentes diferentes, unas acciones de aprendizajes comprometidas con el entorno y la consecución de un conocimiento nuevo para pensar diferente el mundo.

PALABRAS CLAVES: Investigación acción educativa, pedagogía existencial, aprendizaje significativo, teorías crítico sociales, pedagogía de la esperanza, pensamiento sistémico, ecología humana, estética.

 

Para despejar la incógnita del título se debe resolver una duda previa, quizás más importante, debe tenerse claro para qué se investiga en pedagogía.

Se va a ir desde el para qué hasta el cómo, tratando de no perderse en otras estaciones esenciales.

El sentido inicial es dejarse cubrir por el fundamento pedagógico que implica tener una actitud reflexiva que pretende comprender fenómenos culturales y sociales anclados a proceso formativos humanos.

Se hace pedagogía  con los grandes autores y escuelas (desde macro discursos teóricos); hay un profundo deleite al leer a Alexander Neill (la escuela de Summerhill), al trabajar y soñar con Rudolf Steiner (La antroposofía),  se disfruta al máximo leyendo a nuestro Francisco Cajiao (La piel del alma) o los profundos ensayos de Estanislao Zuleta (Educación y democracia) o de William Ospina (La escuela de la noche). Se hace mención a esto pues es condición saber leer sobre educación, profundizar en los autores, conocer las historias de la educación, deleitarse con la ideas de grandes filósofos, psicólogos, antropólogos, sociólogos y por supuesto pedagogos,  que se han metido de lleno a pensar la educación, a pensar los aprendizajes, pensar las enseñanzas.

Se hace pedagogía cuando se propone en las asignaturas  un discurso crítico y social (Giroux, Mc Laren);  cuando se contempla en cada  propuesta de aula reflexiones sobre el entorno, sobre los contextos, sobre la realidad atravesada por las problemáticas sociales, la violación de derechos humanos, el deterioro de la naturaleza, la pobreza, la guerra, el racismo, el machismo… Es que la pedagogía no sólo profundiza en el cómo aprender a aprender, sino el por qué aprender lo que se aprende.

ENSEÑAR PARA
COMPRENDER

APRENDER CON PLACER

EDUCAR CON SENTIDO



 

Se hace pedagogía en el dialogo y en la escucha de los y con  los estudiantes, en leerlos, en descifrar cómo piensan el mundo, se hace pedagogía conversando y retroalimentando, la pedagogía es interacción, es encuentro, es interlocución.

Por supuesto se hace pedagogía cando se contemplan, se asumen y se llevan a cabo  las didácticas, cuando ellas se adecúan a los procesos de pensamiento, cuando se ajustan a los procesos socio afectivos, cuando promueven  trabajos colaborativos, cuando  fortalecen el trabajo autónomo; hacer pedagogía es  utilizar las didácticas, generales y específicas para acercar al educando al mundo de los conocimientos  nuevos, de las experiencias novedosas, del placer de aprender;  en esto hay que ser firmes, la pedagogía sirve para hacer del proceso educativo un goce intelectual.

Se hace pedagogía cuando se mantienen y se exponen discursos, puntos de vista, miradas sobre el mundo, la pedagogía no es neutral ni objetiva tiene siempre una intención humanizadora, diversa, pluridimensional, incluso política, busca y propone sentido, quiere significar, quiere trascender, no busca la estática sino la dinámica.

Se hace pedagogía con la intención de enseñar a pensar, enseñar a ser y enseñar a hacer, allí está el para qué.

Entonces para esclarecer el cómo se investiga en pedagogía se propone una praxis, un ejercicio de la escritura y la lectura, una propuesta de observación  participante en el acto educador, un trabajo crítico que propone una nueva  educación.

La pedagogía que se acerca a los intereses investigativos recoge vínculos de acción  filosófica, en primera instancia y para este caso se retoma a Paulo Freire (pedagogía de la esperanza, pedagogía del oprimido), el pedagogo latinoamericano que hace mención a la esperanza, a la liberación, a la emancipación del pensamiento, una educación contextualizada que responde a las necesidades de los pobres. Se buscan fuentes en la antroposofía, en Rudolf Steiner (escuelas Wardorlf), encontrando elementos del desarrollo humano que implican la trascendencia, la lúdica y la creación colectiva;  también se observa en esta misma perspectiva a Loriss Malaguzzi (propuesta de la Regio Emilia), creador de los nichos de conocimiento, la escuela que se compromete con el arte, la sensibilidad humana y el cuidado del ambiente.

Se exponen así tres grandes acciones de indagación, la lectura de la realidad (comprender lo que pasa en el mundo y actuar en consecuencia), la escritura de la reflexión participativa (ejercicio de sistematización de la observación y producción de propuestas) y las propuestas transformadoras tanto de la práctica de enseñanza y aprendizaje cómo las prácticas de la acción humana individual y colectiva  sobre el mundo (el proyecto y desarrollo de una propuesta pedagógica), todo con el objetivo de formar conciencia social, ambiental y estética en fuertes lazos y bases axiológicas.

La propuesta de investigación pedagógica en perspectiva de una reflexión denominada “pedagogía existencial” permite ante todo la construcción de una idea educativa activa, lúdica, de intenso raigambre estético que propone en escenarios naturales la búsqueda de la sinergia, el desarrollo de la singularidad, la formación en la libertad; la misma propuesta es una indagación constante, permanente, atada a cuatro fuentes, cuatro pilares intelectuales, así: el uso y las fuentes de la ciencia; el uso y la urgencia del lenguaje y la comunicación; la potencia del arte como inspiración humana y el aprendizaje del humanismo en perspectiva ecológica (Maturana, Boff, Guattari, Morin) .

Se trata de investigar mediante el desarrollo de una intención pedagógica que se ha denominado el “Proyecto Lagartija” que contiene un método praxiológico y se compone de tres fases:




 

¿Qué es aprender a leer la realidad?

En primera instancia hace referencia a interpretar la historia propia y la del contexto, implica aprender a describir lo que pasa en el tiempo y en el espacio, a reconocer contextos, relaciones, tradiciones, costumbres, la manera de ser y hacer cultura, conocer a las personas.

Parte de un ejercicio permanente de “retiro” (introspección en el mundo interno) ecológico, donde el actor o los sujetos que indagan se preguntan sobre ejes de referencia que surjan de las inquietudes propias y colectivas.

¿Qué hago aquí? ¿Por qué me interesa este asunto? ¿Qué voy a hacer frente a los problemas que surjan? ¿Con quienes estoy?

Aprender a leer la realidad exige mirar críticamente la historia, los antecedentes, los logros y las dificultades que existen frente al asunto problémico que se planteé.

Exige pensar lo que se está viviendo y problematizarlo, analizar los contextos, geografías, ambientes, personajes, relaciones que se han ido dando y que desembocan en las preguntas que tenemos en mente.

Sobre todo hay que detenerse en los sujetos (etnografía), cómo hablan, de qué hablan, qué sienten, cómo y en qué piensan, qué hacen en esa cotidianidad que los determina, esto directamente nos conduce a un siguiente paso.

Hay que aprender a escribir la reflexión sobre la realidad.

Vemos el mundo, lo percibimos, nos ubicamos en la realidad subjetiva, damos razón de lo que ocurre y allí en una bitácora de viaje, desde la crónica, desde secuencias fotográficas, desde entrevistas con la gente, desde la construcción de un audiovisual, desde los  relatos sobre la vida de personajes específicos comienza a sistematizarse un escrito sobre el mundo, sobre lo que vemos y sentimos, sobre lo que estamos presenciando.

El investigador utiliza la herramienta de su gusto  para permitirnos ver el mundo y la realidad de los objetos del conocimiento en relación con los sujetos, se trata entonces de expresar las historias de vida, las circunstancias de la realidad, los sujetos que se interrelacionan y tratamos de responder las siguientes preguntas: ¿Cómo piensan? ¿Qué sienten? ¿Qué es lo que hacen? Todo un trabajo  descriptivo inicialmente,  interpretativo en profundidad, hermenéutica en acción.

Escribir la experiencia tiene sentido desde la triada existencial, un pilar que hace referencia a una respuesta sobre el sentir: ¿Qué siento del mundo próximo? ¿Cómo me siento en este mundo? Por otro lado es sobre el pensar ¿qué pienso sobre ese mundo? ¿Es apropiado? Si es coherente y tiene pertinencia para lo que quieren de sus vidas. La siguiente pregunta es sobre el quehacer ¿qué hacemos en este espacio? Si ese hacer define en realidad los ideales de vida o si está aportando al crecimiento.

Una vez se escribe, se relata, se cuenta, se muestra la realidad y los niveles de percepción que tenemos sobre ella podemos integrar de manera simultánea la praxis, comenzamos a hacer.

Aprender a cambiar el mundo.

Con este componente se deben desarrollar tres estaciones que se manifiestan como estrategias de acción, el primer componente tiene que ver con la conciencia social-comunitaria, proponer, formar, constituir acciones que generen el trabajo en grupo y la respuesta al contexto, la conciencia de grupo es saber que el trabajo que se proponga será misión de todos y que el consenso será la manera de ejercer la toma de decisiones y la distribución de funciones.

La conciencia ambiental será el elemento misional; cómo el grupo requiere desarrollar en equipo ejercicios que propicien conciencia y acción en la protección de la vida, la naturaleza y el medio ambiente, el proyecto gira sobre este componente y deberá ser el norte de funcionamiento.

Todo esto será llevado a cabo en un sentido organizado desde lo estético, se trata de que cada proyecto, cada acción educativa, cada sinergia que tiene sentido ambiental sea concebida de la mejor forma, creando espacios y propuestas armónicas, libres y de calidad que propicien y permitan el bien ser y el bien estar.

 

INVESTIGACIÓN ACCIÓN PEDAGÓGICA (educativa)[3]

El encuentro del para qué y el cómo hacer investigación pedagógica se expresa desde la urgencia de concebir otros esquemas educativos, unas prácticas docentes divergentes que no están sujetas a contenidos ni a evaluaciones de orden cuantitativo ni competitivo;  se trata de concebir una enseñanza significativa que le responda a las necesidades de las comunidades, se trata de concebir un aprendizaje activo que implique trascendencia y desarrollo humano integral personal y colectivo, se trata de darle sentido a nuevos conocimientos que están en el arte y en el ambientalismo, en las ciencias naturales y en las ciencias sociales y que se expresan en lenguajes variados que pretenden expresar y comunicar sentires distintos frente al mundo y que cuestionan el orden establecido.

La investigación acción ha venido ocupando un espacio muy interesante en las últimas tendencias pedagógicas, coloca a los maestros como investigadores fundamentales de lo que sucede en acción cotidiana de enseñar y de propiciar aprendizaje, en términos generales lo que nos sirve y lo que comprenderemos como investigación acción lo abordaremos desde el siguiente gráfico:

 


 

La investigación en pedagogía vista desde este concepto no tiene que ver con ensayos ni textos extensos, no tiene que ver con referencias teóricas replicadas ni con ejes conceptuales repetidos tomados de fuentes vacías de historia y contexto. El proceso que denominamos “Proyecto Lagartija” es una propuesta de investigación cualitativa (acción participativa) que debe llevar a una comunidad sea colegio, gremio de docentes o grupo social (madres comunitarias, obreros, campesinos, colectivos de artistas…) a una construcción social de conocimiento que lleve a la movilización y a la acción frente a las problemáticas de su tiempo y espacio.

La investigación recoge no solo los elementos propiamente pedagógicos del enseñar, aprender, evaluar conocimientos, quiere ir más allá, comprometerse de lleno con la acción ecológica, con el sentido estético, con la construcción de una nueva sociedad. Se trata de redimensionar una utopía bajo la idea que sólo mediante la educación podemos formar personas, ciudadanos, individuos diferentes que tenga como característica fundamental la creatividad, el pacifismo, el cuidado de la vida y la búsqueda permanente del sentido existencial.

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

- Ávila Penagos, Rafael. Fundamentos de pedagogía. Hacia la comprensión del saber pedagógico. Editorial Magisterio. Bogotá, 2007.

- Ávila Penagos, Rafael. La investigación acción pedagógica. Experiencias y lecciones. Colección pedagogía siglo XXI. Ediciones antropos. Bogotá 2003.

- Cajiao, Francisco. Instrumentos para escribir el mundo. Escritura, lectura y política en el universo escolar. Colección Palabra de editorial magisterio. Bogotá, 2005.

- Flores Ochoa, Rafael. Investigación educativa y pedagógica. Editorial Mc Graw Hill. Bogotá 2003.

- Guattari, Félix. Las tres ecologías. Éditions Galilée, París, 1989

- Maturana, Humberto. El sentido de lo humano. Tercer Mundo editores. Bogotá, 1997.

- Morin, Edgar y otros. Educar en la era planetaria. Editorial Gedisa. Barcelona, 2003.

- Segura, Dino. ¿Es posible pensar otra escuela? Editado en  Colección polémica educativa de la Escuela Pedagógica experimental. Bogotá, 2000.

- Ospina, William. La escuela de la noche. Editorial Norma. Bogotá 2008.

- Zambrano Leal, Armando. Didáctica y pedagogía. Editorial magisterio. Bogotá, 2006.

- Zambrano Leal, Armando. Formación, experiencia y saber. Editorial magisterio. Bogotá, 2007.

- Zuleta,  Estanislao. Educación y democracia. Editorial Fundación Hombre Nuevo. Bogotá, 1995.



[1] Texto inédito de Manuel Camilo Morales Rojas en donde combina la reflexión pedagógica y el acto poético. Recopilación de textos elaborados hasta el 2008.
[2] Ávila Penagos, Rafael. Fundamentos de pedagogía, hacia una comprensión del saber pedagógico. Tesis 7, página 36.  Colección Seminarium, Editorial Magisterio. 2007, Bogotá.
[3] Restrepo Gómez, Bernardo. Una variante pedagógica de la investigación acción educativa. Coordinador del consejo nacional de acreditación. Basado en documentos de Kurt Lewin y de L Stenhouse.  Documento publicado en: http://www.rieoei.org/inv_edu12.htm. 20 de dic de 2002.

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