viernes, 24 de mayo de 2013

Utilidad del blog para los docentes siglo XXI

 
Como un trabajo de practica docente que desarrollo en una universidad le pedí a mis estudiantes que hicieran unidades didácticas y las colocaran en un blog, las mostraran a sus estudiantes y verificaran la efectividad del recurso.

La respuesta ha sido interesante, tres dificultades y tres fortalezas han aparecido:

Dificultades:

- No hay conocimiento y lectura cotidiana de los blogs, muchos  no habían visto un blog en realidad.
- Resistencia al cambio, costó mucho trabajo adaptar las unidades didácticas al lenguaje del Blog, colgarlo, decorarlo, hacerlo didácticamente útil.
- Muchos de ellos trabajan en lugares donde no es fácil el acceso a Internet.

Fortalezas:
- La emoción que causa el diseño de una unidad digital y el gusto que sienten los estudiantes por verse en la red.
- Una utilización diferente a las redes sociales del internet. El blog va más alla del hotmail o el facebook.
- La versatilidad y cantidad variada de Blogs que hay en la red., nos permitió explorar diseños y maneras dinámicas de trabajar los distintos modelos de presentación.

Creo que los blogs permiten difundir, propiciar, expresar ideas;  es una revista propia, una buena bitácora de trabajo que posibilita la comunicación.
Me gusta mucho el trabajo con blogs.

Manuel Camilo.

P.D. En la imagen aparecen algunos de mis estudiantes en la creación de poster, otra herramienta útil de diseño.


jueves, 16 de mayo de 2013

MAESTROS


 
SOY UN MAESTRO.

 (John W. Schlatter)


Nací en el mismo momento en que una pregunta brotó de los labios de un niño por primera vez.

He sido muchos hombres y mujeres en muchos lugares.

Soy Sócrates cuando estimulaba a los jóvenes atenienses a preguntar para descubrir ideas nuevas.

Soy Ane Sullivan, la institutriz que con sus dedos tecleó los secretos del universo en la palma abierta de Helen Keller, sorda, ciega y muda.

Soy  Esopo y Hans Christian Andersen, y otros que revelaron la verdad al mundo en sus innumerables cuentos y relatos.

Soy Marva Collins cuando luchaba por el derecho de todos los niños a recibir educación.

Soy Mary Mc Cloud Betune, la que construyó una gran escuela superior para mi pueblo, usando como pupitres cajones de naranjas vacios.

Soy  también Bel Kaufman, empeñado en subir por la escalera que baja.

Los nombres de quienes han practicado mi profesión resuenan inolvidables para la humanidad: Booker T. Washington, pedagogo y reformista negro estadounidense, Buda, Confucio, Ralph Waldo Emerson, Leo Buscaglia, Moisés y Jesús.

También soy uno de aquellos nombres y rostros que han sido olvidados hace ya mucho tiempo, pero cuyo carácter y cuyas lecciones serán siempre recordados en los logros de sus discípulos.

 

He llorado de alegría en las bodas de mis antiguos alumnos, me he regocijado ante el nacimiento de sus hijos y, con la cabeza baja, he guardado el silencio del dolor y de la confusión ante las tumbas abiertas para cuerpos demasiado jóvenes.

En el transcurso de un día me han llamado para que fuera actor, amigo, enfermero y médico, entrenador, buscador de objetos perdidos, prestamista de dinero, taxista, psicólogo, sustituto de padres o madres, vendedor, político y portador de la fe.

Dejad a un lado  mapas, cartas, fórmulas, verbos, relatos y libros, en realidad no he tenido nada que enseñar, porque mis alumnos sólo se han tenido a sí mismos como tema de estudio, y sé que para decirte quién eres necesitas nada menos que el mundo entero. 

 

Soy una paradoja. Hablo en voz más alta cuanto más escucho. Mis dones más importantes se encuentran en lo que estoy dispuesto a recibir, con agradecimiento, de mis discípulos.

La riqueza material no es uno de mis objetivos, pero soy un investigador a tiempo completo en mi búsqueda de nuevas oportunidades para que mis alumnos usen sus talentos, y en mi constante ir en pos de aquellos talentos que permanecen sepultados bajo la autodestrucción.

Soy  el más afortunado de todos los trabajadores.



En un momento mágico, a un médico le es concedido abrir a un nuevo ser las puertas de la vida. A mí me ha sido dado vigilar que la vida renazca día tras día con preguntas, ideas y nuevas amistades.
Un arquitecto sabe que si edifica con cuidado, las estructuras que erige pueden durar siglos. Un maestro sabe que si construye con amor y honestidad, lo que construye durará eternamente.

Soy un guerrero que día a día lucha contra la presión, la negación, el miedo, el conformismo, los prejuicios, la ignorancia y la apatía de algunos padres. Pero cuento con grandes aliados: la inteligencia, la curiosidad, el apoyo de los padres, la individualidad, la creatividad, la fe, el amor y la riqueza, dispuestos a defender mi estandarte con su apoyo insuperable.

¿A quién sino a vosotros, la gente, los padres, tengo que agradecer esta vida maravillosa que tengo la fortuna de vivir? Porque me habéis hecho el gran honor de confiarme la mayor contribución que habéis hecho a la eternidad: vuestros hijos.

Por eso tengo un pasado rico en recuerdos y un presente que es venturoso y agradable desafío: porque me ha sido dado pasar mis días con el futuro.

¡Soy maestro... y se lo agradezco a Dios cada día! 


 

 

 

¡FELIZ DÍA! Mayo 15 de 2013.

lunes, 13 de mayo de 2013

DÍA DEL MAESTRO


 
PARA EL DÍA DEL MAESTRO.

  

Y el docente enfrentado a una sociedad confusa y desorientada.

 Sufriendo la violencia de las calles y de los montes, asumiendo el fracaso de haber educado también a los políticos más corruptos del continente, viendo pasar cómo las normas mínimas de convivencia son ignoradas y vistas con burla.
 

Observando cotidianamente  como la ciencia y el arte son pobrezas máximas en la conciencia de los ciudadanos del común, soportando medios de comunicación que alienan, intoxican  y estrangulan la noción de sentido común inculcando “valores” de mercado, guerra y pobreza.


Docentes abandonados por el Estado, menospreciados en su salario y en su estatus social, desplazados por tecnologías adaptadas y adoptadas para idiotizar al común.


El docente, viendo a diario, como la escuela se desconfigura, desapareciendo  en su sentido social, tratando de educar no solo niños y jóvenes sino también  A familias pueriles  mal formadas que han asumido el rol sin ninguna responsabilidad social ni comunitaria.

 
Docentes que a diario deben luchar contra el daño ambiental, la deforestación, el robo en la privatización del agua, la minería criminal, el extermino de especies, el arrasamiento de selvas, negocios impulsados por los gobiernos mafiosos y las economías del tráfico ilegal de sustancias que embotan la mente de los “ciudadanos zombies”  de las sociedades podridas, sobre todo esa la del norte.


Docentes que deben enfrentar a diario la violación de derechos humanos, racismo, machismo, clasismo…;  todo tipo de expresiones violentas que demuestran la alta intolerancia y la poca  estructura intelectual frente a los  términos: humanidad,  sociedad, derechos y deberes.


Así hacemos un justo  homenaje a los docentes en Colombia que tienen  un sindicato politizado y hambriento de burocracia;  que tienen los rectores más ignorantes del mundo que piensan en procesos de certificación  de la calidad creyendo que eso es índice de evolución; que soportan a diario coordinadores, gendarmes con estatus,  que en vez de proporcionar y otorgar los medios para educar cuidan que el horario y el papeleo se cumpla; docentes amenazados por los niños, por los padres, por los medios de comunicación, por la editoriales que los manipulan y extorsionan.


Un sentido homenaje que entiende y sabe que hasta que no se dignifique la profesión docente y se le dé a la educación el escalón digno que las civilizaciones avanzadas han dispuesto para el crecimiento sensato y ecuánime,  no podrá haber paz, ni podrá existir justicia social, ni podremos superar los graves y hondos abismos de ética que padecemos a diario.


Invitamos a los docentes a reflexionar, a estudiar, a protestar, necesitamos otro país que vaya más allá de las oligarquías, protegidas por sus militares,  que nos dominan y los gobernantes que nos tienen en la más profunda crisis que un país pueda asumir, es obvio que podemos caer más bajo pero también está en nuestras manos detener  a todos éstos que nos tienen en la podredumbre  que a diario nadamos, vean a su procurador, a sus congresistas  o a sus ex presidentes y tendrán fiel testimonio  del grado de bajeza en el que andamos.


¿Algo hay que comenzar a hacer?

 

Manuel Camilo Morales Rojas.

jueves, 9 de mayo de 2013

Un nuevo Maestro

 
Al finalizar sus estudios sintió que estaba inconcluso, su carrera para docente lo  había dejado inquieto y sin certezas.

No sabía si su saber y conocimiento era para entorpecer desarrollos o para impulsar curiosidades sobre el mundo.

No sabía si responder a las urgencias del tiempo y el espacio de sus estudiantes o aumentárselas pidiéndoles memoria y normalidad.

No sabía si hablar de la vida, de las experiencias vivificantes, de los caminos verdes o recolectar textos escolares para hacer tareas mil veces copiadas.

No sabía si escoger entre inteligencia obediente o creatividad sublevada.

El aspirante a guía tenía gigantes sueños donde veía un planeta en armonía, soñaba libertades, soñaba avances en la ciencia, amaba el arte, entendía que una palanca podía renovar el mundo.

Al finalizar sus estudios el estudiante para docente encontró un país arruinado por los gobernantes (la más sucia estirpe de políticos), acosado por la guerra, fundado y fundido en mil violencias, supo de la pobreza, de la injusticia, de un sistema social que invita a la desigualdad y a la desgracia.

Experimentó con preguntas, importó métodos, observó a grades maestros, viajó a las escuelas de renombre, jugó con didácticas y se matriculó en innovadores modelos, no ahorro en esfuerzos buscando nuevas maneras.

En últimas encontró muy poco, nadie atendía ni nadie entendía las preguntas infantiles, la juventud parecía una amenaza y los profesores de practicas  anquilosadas inventaban más y más pruebas, calificaciones y castigos, estrategias de exclusión y maltrato a la dignidad.

El recién egresado de la universidad de los sabios comprobó que no sabía nada, que había mucho qué aprender e inventar, que era el momento de hacer una escuela distinta.

Convocó indígenas, artistas y filósofos sin oficio, abrió un taller en la montaña lejana, con niños y jóvenes aprendió a cuidar la tierra, con cómplices del sueño fundo una escuela de astronomía, la danza era diaria, la comida comunitaria, los poetas fueron surgiendo y los más curiosos renombraron la naturaleza.

Ya el nuevo docente era un viejo maestro, su escuela se volvió un fino oasis de pedagogía libertaria, la violencia allí no germinaba.

Él sigue haciéndose preguntas, sobre todo cuando mira al cielo, quiere escribir sobre la libertad, quiere contar los pasos nuevos hacia una evolución humana que marqué diferencia, ahora quiere viajar al mar, busca una lejana isla, su nuevo sueño es imposible edificarlo cerca de las ciudades.

Makamoro.