miércoles, 1 de abril de 2009

Educandos condicionados


Aprendimos que no aprendiamos si no había nota,

que si el profesor no era el gendarme de la enseñanza no podiamos tomar la iniciativa,

intercambiamos nuestro "esfuerzo" por una palmadita en el hombro.

Escribimos porque nos ponen a escribir, leemos porque nos ponen a leer y además exigimos notas porque no se puede hacer nada de eso sin interés de intercambio.

¡Qué culpa! cargamos muchos años de escuela bancaria encima, no somos creativos si no hay guía, no opinamos sobre el país, si no hay problemas cercanos, no intercambiamos ideas pues son tan escasas.

Aprendimos a tener excusas: es que no entendí, es que usted no explica, es que no tengo tiempo, es que mi trabajo no me deja estudiar, es que vivo muy lejos, es que usted profe es tan exigente...

La academia innovadora es una tortura, implica que seamos autónomos, responsables y trascendentes, es mejor esa academia tradicional que hace parciales y que da tiempos precisos para no despistarnos, para no sufrir con mundos nuevos y alternativos.

Estudiar es muy difícil cuando se exige re-crear la cultura.

¿Entienden por qué es tan complicado plantear una pedagogía nueva?

2 comentarios:

  1. Camilo que buena reflexion, pensar en re - crear, en re- pensar la cultura,es llevarnos a apostarle por pedagogías activas y reflexivas y nuevas didácticas para constituir desde la educación una sociedad mas equilibrada y justa.

    Roberto Ferro

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  2. Según alguien, en estos momentos los docentes y la escuela se ven en la dificil tarea de re-educar, volver a educar. Sin embargo, yo me pregunto: ¿Hay qué volver a re-educar al docente, al adulto, al joven, al niño... a todos? Si así es, entonces la educación se encuentra en una de sus más duras encrucijadas. ¿Por qué? Porque tiene que empezar por volver a educar a los docentes, quienes se sienten amos y señores de la educación. He ahí la bancaria impuesta en el sistema educativa. Creo que esto es muy pertinente camilo, y me hace pensar en el tema de los secuestrados. Por más que protestemos o hagamos marchas, vigilias, la última palabra no la tenemos nosotros, sino el gobierno. Nos podemos desgastar pero no podremos hacer nada ante la dictara disfrazada de democracia que tenemos. Y lo mismo sucede con la educación, mientras los docentes no se re-eduquen cognitiva, reflexiva y culturalmente, nada va a pasar, ninguna pedagogía nueva va a triunfar.

    Jhon F.
    El Búho

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